Bill:
Los chicos pasaron a eso de las cinco por nosotros. Venían en la camioneta negra de siempre, con David al volante. -¡Chicos!- y, como si no los hubiesemos visto antes, nos gritaron al tiempo que abrian la puerta... como siempre.
-Ya los vimos, no hay por qué gritar, Georg.- Tomé mi bolso y subí con ellos, seguido de Tom.
-¿Qué hay de nuevo,Tom?- Gustav ni siquiera se giró para preguntar.
-Lo de siempre... hoy no tengo nada qué contar, mejor pregúntale a Bill.- me dijo señalándome. Yo los veía de reojo; tenía la mirada lanzada hacia afuera, aún imaginando su rostro através de mis lentes oscuros.
-¿Bill? ¡Hey, Bill!- Georg movió mi brazo de un lado a otro insistentemente hasta que me hartó la paciencia.
-¿Qué quieres?- volteé con cara de fastidio.
-Tom dice que tienes algo para contarnos...
-¡Anda, Bill, dínoslo!
-No lo presionen,chicos.- David escuchaba desde su lugar, sin despegar la vista del camino. -Llegamos.- Todos bajaron de la camioneta a prisa, como si les hiciera falta respirar libremente. Antes de entrar, David les detuvo un momento. -Estaremos aquí un buen rato, asi que...- yo caminé delante de ellos, alejándome poco a poco. -...traten de no molestarlo, ¿de acuerdo?- Creo que notó mi fastidio.
Ya adentro, dejé mi bolso y los lentes en una silla. Me paseé por todo el lugar, pasando mis dedos por los muebles, las ventanas, los instrumentos... por todo lo que me topaba; con la mirada melancólica... ¿por qué demonios no podía pensar en otra cosa que no fuera "ella"?
Tomé mi bolso de nuevo. Escuché que algo cayó al suelo, pero no me detuve a ver qué era. Caminé a la cabina de grabación, esperando poder despejarme...
No sé cuánto tiempo estuve ahí parado...
-Bill...- Georg entró y se quedó parado a mis espaldas. -...es ésto lo que te tiene así, ¿verdad?- Me giré y ví mi cuadernillo abierto entre sus manos. Moví la cabeza diciéndole que sí. -Parece que te tiene loco.
Gustavv entró y, al escucharlo, se colocó a un lado de él, observando los retratos. -¿Quién es ella?
-La "novia" de Bill.
-No sabía que ya habías encontrado a alguien. ¿Cómo se llama?
-No sé.- respondí de manera tímida. Además, ¿qué podía hacer? ¿Inventar un nombre?
-¿Cómo que no sabes?
-Ni siquiera la conoce.- Tom se unió a la conversacióncon un vaso de soda en la mano. -La sueña y luego la dibuja... es su "amor imposible"- se llevó la bebida a los labios; los chicos pasaban las hojas, admirando los dibujos. Yo clavé la mirada en el piso y apreté un poco los puños: Tom se estaba burlando de mí... fantástico.
-¿Por lo menos crees que exista?- preguntó Gustav en tono de inocencia.
-Ni siquiera está seguro de eso, Gus.- Tom seguía burlándose... odio que no sepa cuándo cerrar la boca. Georg no hablaba, sólo veía el cuadernillo. -Ya le he dicho que deje de pensar en ella porque tal vez nunca la llegue a enontrar de frente, pero no hace caso.
-¡¿Y qué te immporta si la sigo soñando o no?!- No pude evitar estallar. -¡Es mi problema si creo que existe o no! Mientras me sienta feliz soñándola, no me importa lo que pienses...
Salí de ahí, olvidándome del block y azotando la puerta. Sólo pude ver a Georg que me seguía con la mirada en silencio...

1 comentario:
esta genial :DDD
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