Bill:
"Despierta."
Abrí los ojos lentamente, obedeciendo el murmullo. Era la tercera vez que soñaba con la misma chica y despertaba de la misma forma... Era extraño.
Me levanté y fui directamente. Abrí la regadera, colocándome bajo el chorro del agua... pero ni lo frío de la corriente logró despejar mi mente. Empecé a enjabonar mi cuerpo mientras reproducía la voz de esa extraña visitante nocturna. Todavía me quedé un rato más ahí parado, dejando que el corriera por mi cuerpo libremente, hasta que un golpe proveniente de la sala me regresó a la realidad.
Enrrolé una toalla a mi cintura; abrí el clóset y me puse lo primero que encontré: unos jeans entuvados negros y una camisa blanca. Bajé las escaleras para buscar elorigen del maldito ruido que me sacó de mis pensamientos, hasta que me topé vcon mi hermano en el suelo, profundamente dormido.
Anoche salimos con los chicos y a él se le pasaron las copas: en el camino de regreso no paraba de reirse y de decir estupideces. Al llegar a casa no pudo más y se quedó dormir en el sillón.
-Tom...- se giró un poco. -Tom...- frunció el ceño y emitió un pequeño gruñido. lomoví despacio y volví a llamarlo. -Tom... hey, tom...
-Mmm... ¿qué quieres?- medio cubrió su rostr con uno de sus brazos.
-Arriba, anda. Te caíste del sillón y ni siquiera te diste cuenta.
-No molestes, Bill.- Se giró de nuevo y volvió a dormirce.
-Como quieras.- le dí la espalda y me dirigí a la cocina. Preparé un poco de café y subí de nuevo ami habitación.
Dejé la taza sobre el escritorio mientras buscaba mi block de dibujo y un lápiz. Desde que empecé a soñar con "ella" no puedo dejar de dibujar más que su rostro...
-Creo que debo comprar uno nuevo, éste ya casi se acaba...- dije para mí mismo. Absolutamente todo estaba cubierto con "ella"... icluyendo la cubierta.
Creo que me está obsesionando y lo peor es que ni siquiera tengo la seguridad de que exista...
En cuanto tomé el lápiz entre mis dedos, comencé a trazar su mirada... esa mirada que me tiene embrujado...
Antes de darme cuenta del tiempo transcurrido, ya llevaba unos tres retratos, cuando Tom apareció en la entrada, tallándoce los ojos y algunos cabellos salidos de sus trenzas.
-¿Qué...- su frase fue interrumpida por sus bostesos. -... haces?
-Dibujo.
Sin decir nada se me acercó y me arrebató el block. -¡Hey! ¡Dámelo!
-Otra vez dibujándola... ya has llenado tres o cuatro de éstos con su cara...
-Sólo llevo dos.- le dije arrebatándole la libretilla.
-¿Por lo menos crees que exista?
-No lo sé.- Suspiré y volví a guardarlo en su lugar. -Pero me gusta imaginarme que sí. ¿Qué hora es?
-Las 4.
-¡Las 4!- Tom se tapó los oídos y dió un paso atrás.
-¡Maldita sea, Bill! ¿Quieres dejarme sordo o qué? ¿Por qué gritas así?
-Nada, nada. ¿Irás con nostros?- comencé a revolver la ropa en busca de algo más "presentable".
-¿A dónde y con quiénes?
-Los chicos quedaron de pasar por nosotros para ir al estudio.
-¡Claro que iré!
Me volví a él y lo examiné de arriba abajo. -No te irás así, ¿verdad?
-Puede ser que si... puede que no...- le lancé una mirada de desaprobación y volví a lo mío. Él se reía burlonamente. -Ok. Me daré una ducha rápida y estaré listo.
Salió del cuarto, dejándome vestir tranquilamente. Al cabo de unos minutos, no me resistí y saqué de nuevo el cuadernillo, admirando una vez más su sonrisa y su mirada.
Me pregunto si alguien quien no conoces puede enamorarte de esta manera...

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