lunes, 22 de noviembre de 2010

Nuevo Día

Cristal:
Desperté con las manos de Bill rodeándome. Levanté el rostro para admirarlo unos minutos... para, como él, "asegurarme que no era un sueño." Me levanté teniendo cuidado de no despertarlo. Me aseé; me puse la misma ropa  que el día anterior y bajé a recepción a hacer una llamada.
-Buen día, Cristal.- la voz de Georgmehizo olvidarme de la llamada. -Buen día,chicos.- venía acompañado de Gustav y de Tom. Éste último aún tenía cara de sueño. -Faltan como dos horas para la entrevista. ¿Por qué tan madrugadores?
-Ellos tienen la culpa...
-Sabes que eso no es cierto.- Gus se acomodaba la gorra. -Tú despertaste solito... si Georg no te hubiera traído a la fuerza, hubieras despertado a Bill.
-¿Cómo?
-Le preocupa su hermano y quería pasar a verlo, pero es mejor dejarlo descansar.
-¿Te preocupa tanto?
-No me mal interpretes. Confío en que lo cuidaste bien, pero él...
-Es tu hermano. Es normal que te preocupe.- dije en una sonrisa, ahorrándole la explicación.
-¿Quieres desayunar?
-Mejor espero a que despierte Bill.- volteé a ver al de trenzas y recordé la playera que me había prestado. Les pedí que me acompañaran de vuelta a la habitación.
Cuando entramos,Bill ya no estaba en la cama. "Debe estar duchándose" pensé. Tom se sentó en la cama, mientras los G's tomaron asiento en el sofá. -Toma.
-No tienes que regresármela.
-Pero...
-Puedes quedártela.
-...es tuya.
-Mmm... ya sé.- me la pidió y sacó un marcador de una de las maletas de su gemelo. Escribió algo en la parte delantera. Los chicos, movidos por la curiosidad se acercaron. Murmuraron un par de cosas y terminaron por imitar a Tom. -Listo.- Me devolvió la playera.
La tomé con cuidado y me puse sumamente feliz al ver lo que habían escrito: "Gracias por cuidar de Bill" y las firmas de cada uno al lado del mensaje.
-Oh, chicos...- no encontré manera mejor de agradecerles que abrazarlos.
Toc-toc.
Alguien tocó a la puerta de manera a penas perceptible. -Adelante.
-¿Por qué tanto alboroto?- haía olvidado que Abii era muy sencible cuando dormía. Estaba en la puerta, tallándoce los ojos... se veía tan dulce e inocente... ¿quién diría que se trataba de la misma chica que a veces llegaba a la tienda sólo a sacarme de mis casillas?
-Lo siento, pequeña.- Tom se me adelantó. Tomó su mano y la llevó hasta el sofá. -¿Te despertamos?
-Sí... Tomi... ¿por qué Cristal tiene tu playera?
-Es un regalo... por haber cuidado de mi hermano.- volteó a verme. -Aunque creo que tendré que darle algo más por cuidar de mi pequeña hermana.- Abii, aunque más dormida que despierta, lo abrazó.
-¿Hay reunión o qué?- Bill salió vestido con un conjunto blanco... muy lindo, debo decir.
-¡Reunión familiar, Bill! ¿Qué te parece?
-Todo está muy bien, Tom,pero, ¿por qué en mi cuarto?
-Porque el que estaba enfermo y necesitaba ánimo eras tú.- Georg tomó asiento al lado de Abii.
-Bueno, ya ven que estoy de maravilla.- dijo en una sonrisa, que yo imité.
-Me imagino. No en vano estás tan feliz... ¿verdad, Cristal?
-Yo...- me sonrojé por las palabras de Gus. Abii se reía a la par de Tom... creo que les gustaba burlarse de nosotros.
-Bueno, chicos, es un nuevo día: perfecto para cumplir el compromiso y después...
-¡Descansar todo el día!- completó Tom.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy bonito el cap. perdon si me meti a otra historia pero ya termine de leer la otro novela esta increible en verdad me fasino y disculpa por no comentar en la otra espero y no t moleste gracias