lunes, 29 de noviembre de 2010

¿Y después?

Cristal:
Era un lugar simplemente hermoso... perfecto. Me agradaba ver cómo mis "hermanas" se divertían con los chicos... todos ellos parecían niños pequeños,lo que les daba un toque de ternura.
-¿Te gusta?- preguntó Bill al verme atenta a sus juegos.
-Me encanta. Debo recordar agradecerle a Nathaly y a Georg por ésto.
-¿A Georg por que?
-Porque fue él quien nos trajo.- dibujé una sonrisa sin dejar de verlos. Bill tomó mi barbilla con una de sus manos y en un movimiento delicado, giró mi rostro hasta quedar frente al suyo y me besó.
-No puedo creer que ésto esté pasando.
-De los sueños a la realidad, mi pequeña.
Mi padre siempre me dijo que no valía la pena conocer a las personas como ellos, porque se la vivían viajando de un país a otro y sería imposible que, de llegar a estar con ellos, se acordaran de tu nombre. Le daba miedo que Cami o yo llegáramos a conocerlos y que sólo jugaran con nosotras; que nos dieran alas para luego dejarnos olvidadas.
Siempre traté de explicarle que ellos no eran así; intenté que viera algunos de sus videos,pero jamás me hace caso... si estuviera aquí, apuesto que cambiaría de opinión aunque fuera un poco... a pesar de que es muy terco...
Mi padre...  me pregunto si aceptaría de buena manera a Bill...
-¿En qué piensas?
-En papá... él no creo que... no comparte mucho la idea de que sus hijas conozcan a gente famosa. Piensa que sólo se divertirán con nosotras y luego ni se acordarán de nuestros nombres.
-Pero si es imposible no recordar unos nombres tan bellos... ehm... ¿Fati?- se rió.
-Graciosito.- sonreí y nos besamos de nuevo.
-¿Sabes que estamos rompiendo reglas por estar aquí, juntos?
-¿Aparte de no salir del hotel sin guardaespaldas?
-Si. Mi familia me matará si saben de ésto.
-No tepasará nada, lo prometo.
-Ya no importa. Que hagan y digan lo que quieran... yo te quiero y eso no lo van a poder cambiar.
El cielo se nubló, anunciando la lluvia. -Bill, mañana se van...- no me contestó. Se quedó viendo como su hermano cargaba en brazos a la más pequeña para entrar a la cabaña. -...y puede que no nos veamos en mucho tiempo...- seguía sin respuesta, borrando la sonrisa de su rostro. -¿Que pasará después? ¿Qué pasará con nosotros?
-Georg y Gustav tienen que volver. Nosotros...- Yos y los demás ya estaban en el pasillo, por lo que alcanzaron a escuchar éstas últimas palabras.
-Creo que nos merecemos unos días libres antes de volver, ¿no, Bill?
-¿Es en serio?- Tom movió afirmativamente la cabeza. -¡Gracias, gracias, gracias!- no pude evitarlo y lo abracé, dejando a Abii entre nosotros dos.
-¡Hey! ¡Me aplastan!
-Lo siento, pequeña.
-Una semana suena bien, ¿no?
-Suficiente para mí. Aunque...
-La pasaremos bien. Con ustedes ahí aprovecharemos lo mejor que podamos el tiempo.- Bill se acercó y me abrazó por detrás. -No desperdiciaremos ni un segundo...
-Necesitaremos un lugar para hospedarnos...
-Pueden rentar la cabaña por algún tiempo.
-¿Y tú cómo sabes, Gustav?
-Por nada.- le mandó una señal de complicidad a  Yos.
-¿Ustedes...?
-Nosotros no tenemos nada que ver.
-Sí, claro...- no les creía nada. El tono de su voz me lo decía todo: ellos lo habían estado planeando... no sé desde cuándo...
-Nos queda a unas horas de casa, así que podemos venir a verlos sin que papá se entere. -Hasta parecía que Cami había ayudado a planearlo todo.
-Creo que debo agradecerles a todos ustedes... Bill: tienes unos grandes amigos y un gran hermano.
-Lástima que me haya cambiado por una pequeña niña...- dijo sonriendo y viendo fijamente a Abii aferrada de la playera de Tom.
-Es porque ella es agradale, dulce y me cae mejor, Bill.
-¿Empezarán a pelearce?- Dijo Georg metiéndoce entre ambos.
-Yo también quiero a Bill como un hermano.- dijo la pequeña dejando de lado a Tom y acercándoce a Bill para abrazarlo. Es tan dulce cuando quiere...

No hay comentarios: