jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Nos Conocemos?

Cristal:
Después del encuentro accidental con Bill, tomé con nerviosismo su mano y me levanté despacio. -¿Te hiciste daño?- no pude evitar el perderme en sus ojos... tan claros... tan hermosos...
-No... no. Creo que no.- Retiré mi mano de la suya en un movimiento rápido. Estaba tan nerviosa... y emocionada por tenerlo de frente por fin después de soñarlo tanto...
Los pasos de las chicas se detuvieron a unos metros de nosotros. Giré la cabeza para ver sus rostros de asombro e incredulidad. -Ehm...- Creo que él se dió cuenta de mi situación al cambiar de tema. -¿Nos conocemos?
-¿Qué?
-Es que... me parece que ya te he visto antes, pero no sé en dónde.- Quería decirle "soy la chica de tus sueños" pero creo que se hubiera escuchado disparatado y cursi, así que no le dije nada.
-¡Hey, Bill!- Tom apareció detrás de él, con paso calmado y lentes oscuros, que se quitó al estar cerca y verme atentamente. -¿Es amiga tuya?- al hacer la pregunta ni siquiera volteó a ver a su hermano. Bill le golpeó el brazo y con la mirada le señaló el grupillo que iba detrás mío y aún estaban paradas con cara de incredulidad. Tom pareció entender a la perfección. Regresó la mirada a mí y se portó muy amable... y lindo. -Hola, nena. ¿Cómo te llamas?
-Cristal.- respondí casi en un susurro. Creí que no me habían escuchado.
-Cristal, ¿eh? Es un nombre lindo. ¿Te gustaría pasar un rato con nosotros?- Volteé a ver a Angélica y su grupo una vez más y cuando entendí que se quedarían ahí un buen rato, le acepté la invitación. Bill seguía sin decir nada.
Caminé entre ambos gemelos hasta llegar al interior del estadio. Todo el camino Bill me miraba en silencio, tal vez tratando de recordarme...

Bill:
Yo la he visto antes, pero ¿en dónde?
Quizás si me mirara a los ojos por unos instantes pueda darme cuenta de quién es... además no me puedo concentrar con las palabras de mi hermano... por Dios, cómo habla_ que si se divertirá más con él que conmigo; que si es el más sexy y guapo de la banda...y todo lo que siempre dice...
-¡Chicos!- David se detuvo cuando vió ibamos acompañados. -Tom: sabes que chicas sólo en tu cuarto, aquí no...
-No es mi acompañante, David, es una amiga de mi hermano. La encontramos afuera y me pareció buena idea invitarla un rato...
-Pero, ¿y las pruebas de sonido?
-Sabes bien que no son necesarias: los instrumentos están afinados, ya checamos el sonido y el equipo. Todo está de maravilla.-  de mala gana la dejó quedarce. Nos reunimos con los chicos que estaban hablando un poco de todo.
-Pensamos que se habían perdido. ¿Y ella?
-Tom...
-¡No me miren así!
-Es una amiga.- dije por lo bajo. al tenerla tan cercano pude resistirme a tomarla de la mano. Mientras le dirigían miradas de reproche a mi hermano, la ví de reojo: estaba un poco roja, lo que la hacía verr más linda.
-¿Cómo te llamas?
-Cristal, mucho gusto.- dibujó una sonrisa muy hermosa, con lo que lo que se los ganó de inmediato.
-¿Te gusta nuestra música?- Gustav estaba jugando con sus baquetas.
-Me encanta, son geniales.
-Lo sé.- Tom siempre buscaba una oportunidad para dar a relucir su ego. Creí que ella diría otra cosa,pero se rió de su comentario.
-Los mejores del mundo.- dijo como respuesta.
-El mejor, nena. ¿o no lo soy?
-El mejor y más sexy guitarrista del mundo.- ésta última frase nos hizo reir a todos. Era agradable estar con ella...
Pasamos horas hablando de nuestra música, hasta que vió el piano y se acercó a él con un brillo muy especiaal en los ojos.
-¿Te gusta?
-Es hermoso.
-¿Sabes tocar?
-No. Siempre he querido aprender, pero jamás he encontrado maestro ni tiempo.
-Si quieres te puedo enseñar un poco.- Tom se acercó y la invitó a tomar asiento a su lado. Yo no podía dejarlos solos, así que me recargué un poco en el piano.
comenzó enseñándole lo básico. -Cuéntanos de tí.- Pedí mientras repetía una melodía que Tom le había enseñado.
-Tengo 18 años; trabajo en una tienda de antigüedades; vivo con mi padre y mi hermana menor... dejé de estudiar hace un año... mmm... me equivoqué...- dijo en una sonrrisilla tímida.
-No, vas muy bien.- Volvió a comenzar de nuevo. -¿Qué más?
-Me gustan los vampiros y las películas de terror y suspenso... no fumo pero a veces tomo...
-¿Te gusta divertirte?- Tom hizo ese gesto con la lengua que les gusta tanto a las chicas... quería captar su atención... que odioso...
-Depende a qué te refieras con "divertirte".- Las risas de los chicos se escucharon abajo del escenario.
-¡Se ve que te conoce bastante bien, Tom!
Georg no le quitaba la vista de encima, y aunque hacia lo mismo que mi hermano, no me incómodaba. La veía como si ya la conociera. Me acerqué a él, para preguntarle la razón de su mirada. -¿No te has dado cuenta, Bill?
-¿Darme cuenta de qué?
-Debes estar bastante distraído para no haberte dado cuenta...
-¿De qué?
-De que, o tiene un gran parecido o es la chica que tanto dibujas.- me quedé callado, sintiendo una sensación extraña. Volteé a verla detenidamente y en un giro que diópara ver a Gustav, sus ojos se encontraron directamente con los míos. Ambos nos quedamos en silencio, ignorando lo que pasaba a nuestro alrededor. Pude ver su interior; su alma... sí, ahora podía darme cuenta de ello: ¡era la misma chica que aparecía en mis sueños!
Me acerqué a ella de nuevo, despacio, casi tratando de contener el aliento. Estaba a unos pasos de llegar a su lado y decirle cuánto la había esperado... y de pronto...
-¿Bueno?- sonó su celular. Bajó la mirada, concentrándoce en la llamada. -Sí, ya sé. No se preocupen, estoy bien... Estoy en... no. Si les digo no me creerían...
-¿Quién es?- pregunté tratando de esconder mi frustración de no poder hablar con ella a solas.
-Mi hermana. Está preocupada y quiere saber en dónde estoy.
-¿Y?
-Que posiblemente no me crea.
-Déjamelo a mí.- Tom le pidió su teléfono y se dispuso a hablar. Fue una suerte que le siguieran la plática. -¡El mismo! No se preocupen, ella está bien. Si... lo sé... ¿por qué no vienen a verla? Si... no se preocupen... si, yo veré que las dejen pasar... no, mejor que alguien vaya por ustedes... si... si... ok.- Y colgó, sin más.
-Creo que tendremos más compañía en unos momentos.- Dijo sonriendo.






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