miércoles, 24 de noviembre de 2010

Comenzando de Nuevo

Bill:
Cami y Yos seguían dormidas. Después de desayunar, entraron David y Nathaly a ver cómo estaba. Cuando se dieron cuenta que estaba en perfecto estado, se sintieron aliviados. -Chicos, la entrevista es en una hora, ¿están listos?
-Sólo falto yo.
-Ya está. Ahora te pongo listo, Bill.
-Nosotros los esperamos afuera.- Tom salió de la mano de Abii; Georg estaba por llevarse a Cristal, cuando la jalé del brazo, pidiéndole que se quedara.
-¿Qué tal dormiste?
-Bien, bien...
-¿No te incomodó el sofá?
-Mmm... para nada.- yo sólo la veía por el espejo. Creo que Nathaly se dió cuenta de las miradas que intercambiábamos, porque sonrió de manera pícara, sin decir más.
-Listo.
-Gracias. Ehm... Cristal... ¿podrías acompañarme?
-Yo... ¿no dirán  nada los periodistas?
-Eso déjamelo a mí.
-¿Te importa si hablo con ella antes, Bill?
-No. Sólo no la entretengas mucho, ¿quieres?- ya sabía que cuando le daba por platicar, era casi imposible cortarla.
-Lo prometo.

Cristal:
Me senté con ella en el sofá. -No te quedaste aquí, ¿verdad?
-¿Por qué lo dices?
-Porque el rostro de Bill los delata: durmieron juntos.
-Nosotros...
-Anda, puedes decírmelo, con confianza.
-Yo...
-Prometo no decir nada...
-Sí... pero sólo hicimos eso.- me apresuré a decir. -Sólo dormimos juntos... no pasó nada más... en serio.
Levantó una ceja, como si no me creyera. -Digamos que te creo.
-Es la verdad.- me puse nerviosa. Me levanté y, antes de salir, me pidió algo.
-Cuídalo mucho. No merece ninguna decepción.
-Lo sé: él vale muchísimo para mí... jamás le haría daño.- Salí de prisa por el pasillo, hasta que los alcancé en el elevador.

Bill:
En cuanto nos alcanzó, la tomé dela mano, al igual que mi gemelo a su "nueva hermana". Abii se quedó afura del salón donde tendríamos la entrevista. No quería, pero Tom la convenció prometiéndole que ya después jugaría con ella...
-Tal vez yo también debería quedarme.
-No. Tú vienes conmigo.
Entró primero Gus; saludó a todos con un "hola" y se quedó parado a un lado de los asientos; después le siguió Georg,imitándolo. Tom entró más relajado, sentándoce en seguida. -Bill... no.
-No te preocupes, yo te cuido.- le besé la mejilla. Tardamos un poco en entrar y, una vez dentro, el flash de las cámaras no se hizo esperar.
Ella se fue a un lado de los periodistas, a saludar a una de ellos queparecía conocerle bien, pues se abrazaron con cariño.
-¿Se conocen?-preguntó mi hermano.
-Sí. Ésta chica era candidata a la carrera de periodismo,pero dejó la escuela muy pronto. Nos conocimos desde hace un año.
-¡No sabía que cubrirías la nota!
-¡Y yo o podía creer que fueras tú la que estaba anoche sobre el escenario! Creía que era mi imaginación...
-Ya ves que no...
-¿Podemos comenzar?- preguntaron los demás impacientes.
Todo transcurría de manera normal, hasta que llegar al punto en que comenzaron a pregunat acerca de Cristal. -¿Qué tal la pasaron? ¿Cómo vieron la reacción de las fans ante el beso?
-Bueno, yo creo que lo tomarán con calma. Cumplí mi promesa... creo que ya no habrá rumores.
-¿La pasaste bien?- le preguntaron a Cristal. Ella se puso roja y, antes de que pudiera contestar, Tom les respondió.
-¿Cómo no iba a disfrutar? ¡Si pasaron la noche juntos!
-¡Tom!- todos en la sala le gritaron... todos menos los reporteros que se reían...
-¿Qué? Es la verdad.
-Sólo compartimos la cama... nada más. No pasó nada más...- dijo ella en un susurro.
De ahí en adelante, ningún incidente... lo que fue un alivio.

Cristal:
Esto es realmente fantástico: ya tienen una nota que durará más allá de unos días publicada...
Salimos detrás de los chicos; en cuanto Abii vió salir a Tom, corrió y le tomó de la mano. -¿Ahora qué, Tomi?
-Ahora toca relajarnos, pequeña.
-¿Alberca?- preguntaron los chicos.
-Alberca.- respondió el de trenzas.
-¿Podemos alcanzarlos después?
-Como quieras.- Ellos ya iban corriendo por los pasillos. Nosotros nos desviamos a las habitaciones.
-¿Pasa algo, Bill?
-No te molesta el que te haga preguntas, ¿verdad?
-Ya sabes que no.
-Los besos... ¿por qué te incomodaron?
-Es que... en verdad no sabes lo que quise decir, ¿verdad?
-Explícamelo.- Estaba de espaldas a la puerta de su habitación, con él en frente.
-Con un beso te puedes adueñar del alma de una persona... le puedes quitar su vida...- se me quedó viendo como si no entendiera. -A mí me has quitado todo, Bill.
-¿Cómo te lo regreso?
-No lo hagas. Quédate con mi vida, con mi alma... con mi corazón... con todo. Sin tí no los quiero... Haz lo que quieras con ellos: olvídalos o cuídalos y quiérelos. Te aconsejo hacer lo primero.
-¿Por qué?
-Es lo más fácil. Lo segundo es complicado y duro...
-Son míos ahora, ¿no?- asentí con la cabeza. -Déjame decidir qué hacer con ellos entonces.-  Esperaba que dijera algo como "tienes razón: ésto no resultará" o simplemente que diera la vuelta y se fuera. -Son míos... ¿cómo quieres que deje olvidado tan gran tesoro?
-¿Qué?
-Decido lo segundo.Sí será difícil,pero si me enseñas cómo cuidarlos, podrá resultar.- Sentí ganas de llorar; de echarme en sus brazos y nunca soltarlo... Tenía tantas ganas de estallar de felicidad... y todo lo que hice fue sonreír... qué tonta.
-No será sencillo...
-Nunca ha sido sencillo nada.
-Tengo miedo...

Bill:
Sus palabras me sorprendieron. ¿Miedo a qué? ¿No iban a ser más sencillas las cosas ahora que estábamos juntos? -¿Miedo a qué?
-A lastimarte. La única regla del amor es jamás lastimar a la persona que amas, y nadie la cumple. Tengo miedo de que alguno de los dos salga lastimado.
-Eso jamás pasará.
-Pero...
-Confía en mí: JAMAS pasará.
La rodeé lentamente con mis brazos. Nuestros labios se iban acercándo despacio, ésta vez con la seguridad de queno cometería ninguna tontería que la incomodara... todo parecía perfecto...
-¡Cristal!- pero cuando crees que las cosas son perfectas, siempre surge algún incoveniente...

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