lunes, 6 de diciembre de 2010

"Vamos a Verlos."

Bill:
Todos se fueron a dormir, menos yo. Me acosté en la cama, con la vista clavada en el techo, repasando mil veces el rostro de Cristal mientras se alejaban del hotel.
-Tonto... Idiota...- me recriminaba a mí mismo. ¿Cómo demonios no pude ni siquiera abrazarla? -Estúpido...- Ni siquiera pude despedirla con una sonrisa... Maldición. -...Tarado...
-Farsante... cabeza hueca...- Tom apareció en la puerta, completando con más insultos. Ni siquiera me dí cuenta de cuando entró. -No creas que no es divertido decirte tus verdades pero, ¿no es algo tarde para estar haciéndolo?- ni siquiera me molesté en contestar. Seguí acostado, con la mirada en él. -¿Qué pasa?
-Nada.- Por suerte, no podíamos ocultarnos nada y no hacían falta palabras para saber lo que pasaba.
-Parecía triste cuando se fue.
-Lo sé.- Se acercó y se sentó a mi lado, clavando su mirada en mí.
-Dijimos que nos quedaríamos una semana...- y no se le ocurría decir nada de lo que me había pasado. -...Quizá mañana las véamos después de dejar a los chicos en el aeropuerto.
-¿Por qué, Tom?
-Porque tienen que regresar a Alemania.
-Eso no, tonto. ¿Por qué no pude hacer nada?
-Si hiciste algo.
-¿Sí?
-Sí: te quedaste parado como tonto, sin hablar, sin nada... Vaya:ni siquiera agitaste la mano.
-Eres un idiota.- le dije molesto, dándole la espalda. Escuché com una risa pequeña escapa de su boca. Le encantaba molestarme.
-Tal vez mi hermanito es demasiado tímido con las mujeres...- posó su mano en mi hombro. -...o eres pésimo para las despedidas.- y se rió de nuevo.
-No séqué me pasó. No pude hacer nada... ni siquiera pude acercármele... es... ¡ah!- me desesperaba el recordar la escena. -Tom...
-¿Sí?
-Soy un idiota.
-Ya era hora que lo reconocieras.- Y el muy maldito seguía riéndo
-¿Esperas que me sienta mejor con tus bromas de  mal  gustoo qué?
-No es para que te enojes, Bill. Mira: mañana de seguro vendrán a vernos por la tarde y ya podrás arreglar las cosas.
-¿Y si me pasa lo mismo?
-Entonces eso quiere decir que ya no tienes remedio.- Se levantó y salió de la habitación sin agregar nada más.

Cristal:
La noche pasó sin más contratiempos. Pude dormir como una hora... si no es que menos... no me importaría de no ser por el trabajo... tenemos que llegar temprano o perderemos la clientela.
Yos me llamó temprano. Maldición... y tengo que llevar a Cami al colegio, porque a nuestro padre se le ocurrió aceptar horas extra.
-¡¡¡Cristaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal!!!- mi hermana entró gritando a mi habitación y saltó sobre la cama... se estaba haciéndo tarde y tenía que levantarme a como diera lugar.
-¡Ya, ya!- Dibujé una sonrisa, tratando de borrar la cara de indiferencia de Bill en nuestra despedida. -Ya voy, ¿sí? En cinco minutos me levanto.
-¡No, no y no! Eso decías cuando ibas en la escuela y siempre llegabas tarde.
-¿Y tú cómo sabes?
-La maestra Luz me lo dijo.
-Ok, ya. Déjame visto y en seguida bajo, ¿de acuerdo?
-Esta bien.- salió sin decir nada más... raro en ella. Normalmente me insiste de más y terminamos con un aguerra de almohadas.
Me estiré y me dirigí al clóset. Saqué una faldilla negra y una blusa blanca.  Al verme en el espejo mientras me abrochaba la blusa,pude ver claramente el rostro de Bill,con esa hermosa sonrisa y su mirada tan dulce... que se rompió al recodar su frialdad al término de nuestra estancia con ellos.
-¡Cristal!
-Ya voy, ya voy.
Bajé a prisa y fuimos a su colegio. Los parques me recordaban tanto a él:esa tranquilidad... esa magia que nos había rodeado por unas horas... todo me lo traía a la mente.
-Hoy iremos a verlos, ¿verdad?
-¿Qué?
-Hoy Gus y Geo se van. Tom me dijo que podíamos ir si queráimos despedirnos.
-¿Yos y Abii lo saben?
-La única que no lo sabía eras tú.
-Les diré que si pueden llevarte.- Le decía como si estuviera ausente.
-¿Tú no irás?- Se paró en seco,a unos pasos detrás de mí y a unas calles de llegar.
-Tengo mucho trabajo, Cami.
-Pero ellos querrán que te despidas...
-Deseales un buen viaje de mi parte,¿si?
-No quieres ver a Bill.- Sus palabras me hicieron voltear a verla. -Me dí cuenta que ni siquiera te dijo adiós.- y clavé mi mirada en la de ella. -Pero no fue porque no le imprtaras. Se puso nervioso.- Tal vez tenía razón... siempre tenía razón a pesar de ser más pequeña que yo.
-Si voy, ¿quién me asegura que actuará como cuando nos conocimos?- aún así no quería darle mucho crédito.
-Tienes que confiar.
-Trataré.

Ya con ella en el colegio y yo en la tienda en compañía de Yos, me detuve a pensar mejor las cosas. -¿Irás, Cristal?
-No sé. Quizás.
-Anda,vamos.- Abii había salido temprano del colegio. -A Bill y a los G's les dará gusto verte de nuevo.
-¿Y qué hay de Tom?
-Y también a Tomi.- dibujó una amplia sonrisa.
-¡Buenos días!- el padre de la pequeña apareció en la entrada. -Abii, pensé que no halabas en serio cuando me dijiste que pasarías directamente con ellas.
-Hola, papá. Es que tenemos que ir a despedirnos de unos amigos al aeropuerto.
-Entonces llego justo a tiempo. Vamos, las llevo.
-Pero mi hermana...
-¡Presente!
-¿Qué haces en el auto del señor...?
-Salí temprano. Me encontró a unas calles.- Fantástico: ahora no tenía pretexto para quedarme. Subimos y el camino al aeropuerto fue de los más tortuoso.

Bill:
Geo y Gustav estaban con sus maletas, esperando la salidade su vuelo. - No creo que lleguen.
-Llegarán, no te desesperes.
-Si no llegan tendrán una buena excusa, ya verás, Gus.- mientras Gustav se desesperaba por ver una vez más a Yos, o me mantenía en silencio.
-¡Hey, chicos!- cuando los gritos animados de Yos y Cami robaron mi atención. Todas ellas venáin en una comitiva de despedida, con Cristal detrás.
Se dirigió directamente a saludar a los chicos, haciéndome a un lado.
Platicaron durante un bun rato, hasta que llegó el momento de que partieran. comenzaron por despedirce de las chicas; siguieron con Tom, Davbvid, Nathaly y el resto que se quedaría un poco más, como nosotros,para terminar onmigo.
-Si no quieres perderla, será mejor que hables con ella ahora que puedes.-Me susurró Geo, seguido de un "hasta pronto".
-No cometas otra tontería como la de ayer de quedarte callado,Bill.- Incluso Gustav me echaba en cara mi error, seguido también de un "nos vemos luego".
Estuvimos algún tiempo viendo cómo cruzaban el pasillo para abordar el vuelo. -¿Qué les parece si comemos algo?- Nos quedamos juntos hasta que mi hermano las invitó a ir a la cafetería, lo que aceptarón de inmediato, dejándonos solos.
-Cristal...- me sentía tan tonto aún... ni siquiera podía hablar bien: sólo podía susurrar. -Cristal...- y como no me esuchaba, tuve que tomarla del brazo. Ella volteó a verme sin alterarse. -Tengo que hablarte.
-Esta bien.
Ahora sólo faltaba disculparme por haber sido tan "frío" ayer y pedirle que fuera mi novia formalmente.

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