Cristal:
"Sólo un 20%"... ¿de qué me serviría sólo ese porcentaje tan pequeño?
Bajé la cabeza, mientras sentía la mirada de Bill sobre mí. -Explíquece mejor, doc.
-Podríamos someterla a una operación... pero el riesgo es muy alto, Bill.
-¿Cómo?
-Es muy probable que pueda morir en el quirófano.- la sangre se heló en mis venas. La mano de Bill apretó un poco más la mía.
-¿Y si resulta bien?- pregunté temerosa.
-El tiempo que le quede será mayor.
-Aún la operación no asegura que me quede un gran tiempo con él.- mi voz se iba apagando de poco a poco.
Me estaba deprimiendo, lo sé... era inevitable hacerlo.
-Pero el tiempo será mayor.
-¿Cuánto?
-Si no se somete al procedimiento, es muy probable que sólo sean semanas... quizás un par de meses. Si la operación es exitosa, podríamos alargar ese tiempo hasta un año.
-Un año.- murmuré.
-Amor...- la mano de Bill se coló por entre mis cabellos y tocó mi rostro. -¿Podría dejarnos solos?- el doctor salió sin decir nada. -¿Estás bien?
-Bill...- no tenía intenciones de responderle. -...la pregunta es ¿tú lo estás?- Se quedó un rato en silencio. -Lo siento.
-¿Qué?
-Tú no deberías pasar por ésto. Deberias ser feliz con una chica que no desaparezca tan rponto de tu vida; que no se esfume lentamente de tu lado.
Sus manos tomaron mi rostro y su mirada se clavó en mis ojos dulcemente. -No quiero a nadie más que a tí. Tú eres la única chica en mi mundo, ¿de acuerdo? Y no te perderé... vverás que todo estará bien.
-Pero...
-Lo intentaremos, ¿si?
-Es una operación muy cara y no estamos seguros de que resulte.
-Nada perdemos con intentar... porque estoy completamente seguro de que no vas a dejarme.- su voz temblorosa y serena a la vez me hizo calmarme. -¿Confías en mí, amor?
-Estoy segura de que no voy a morir, porque no puedo... y no quiero morir a ún. Todavía me quedan muchos errores por cometer; muchas cosas qué aprender... y quiero que seas tú el que me las enseñe.
Me besó tiernamente, al tiempo que una lágrima resbalaba por nuestras mejillas. -Entonces le diremos al doc que prepare cuanto antes el procedimiento, ¿si?- asentí. -Pero hay que decírcelo a tu hermana.
-Creo que sí... después de todo, una operación no es fácil esconderla.
El doctor regresó a nuestro lado. -¿Y?
-¿Cuándo la puede programar?
-En dos días. ¿Le sparece bien?
-Claro.
-Mientras, Bill: tienes que cuidar que no pase por situaciones muy estresantes ni por sorpresas fuertes, ¿de acuerdo? Tienes que cuidarla mucho.
-Él me cuida muy bien, doc. Es mi ángel guardián.- sonreí.
Nos despedimos y regresamos a casa, donde Cami y Tom nos esperaban en la sala.
-¡Cristal!
-Hallo, pequeña vampiro.- se abrazaron.
-¿Se puede saber donde estaban?
-Este... Tenemos que decirles algo, Tom.- Bill se sentó frente a donde estaban ellos.
-No me digas que ya piensan casarse... ¡Si tienen muy poco de novios! Además...
-Tom...
-...¿no crees que es muy pronto?
-Tom...
-Es que... es decir... ¿y qué pasará con la banda?
-Tom...
-Y si quieren casarse ahora... no hay tiempo para hacer los preparativos y esas cursilerias... menos con la presentacion del disco y la gira que tenemos en puerta, además...
-¡Tom!- Bill se desesperó, haciéndonos reir mientras calmaba a su hermano. -¡Carajo, Tom! ¿Me dejarás hablar o no?
-Ok, ok...sólo no me grites... ni te enojes.- se dejó caer en el sillón.
-¿Te callarás y nos escucharás?- con una mano se tapó la boca, dándonos a entender que. por muy difícil que fuera, se mantendría en silencio. -Cami, ¿puedes venir?- mi hermana se separó de mi lado y fue a sentarce al lado del de trenzas.
Me acerqué a Bill; él me tomó de la cintura, invitándome a sentarme sobre si regazo. -Lo que Cris y yo tenemos que decírles es algo... complicado.
-¿Estás embarazada?- soltó mi hermana.
-¡¿Qué?! ¡Claro que no!- seti cómo el corazón de Bill saltó dentro de él... al igual que el mío.
-Es no sería una sorpresa...- respondió alzando las cejas, mientras Tom aguantaba la risa entre su mano. -...si se la pasan como los vi en la mañana...
-¡Cami! esas cosas no se dicen.- le recriminé. Ella se rió, sin dejar de vernos.
Volteé a ver a mi chico: estaba un poco rojo... tan lindo que se veía así.
-No es eso, es otra cosa.
-Ok, ok... entonces me callaré. Pero más les vale que no sea ni una boda ni que me van a dar un sobrinito.
-Es otra cosa, Cami... lo que pasa es que...
-Me operan en dos días.

No hay comentarios:
Publicar un comentario