Bill:
Al cabo de poco más de una semana, el doctor dió por hecho de que Cristal estaba recuperándoce de manera extraordinaria y ya pronto podríamos llevarla a casa.
-Y podremos cocinar lo que tanto te gusta y salir de paseo y...
-Y al rato querrás que regrese a los Ángeles con ustedes y nos olvide, ¿verdad, pequeña?- Tom estaba a un lado de Abii, quien se emocionaba en sobre manera al saber que Cristal ya estaría en casa con nosotros en unas horas.
-El doctor le prohibió muchas cosas, Abii.- Yos se entretenía en atender a mi chica con la mirada de Gustav encima de ella.
Sí, los chicos habían estado visitándola desde hace algunos días... e incluso Geo había llevado a su novia para que la conocieran.
-¿Alguien sabe dónde está Cami?- preguntó de pronto Cris.
Geo se había ofrecido a llevar a Cami al aropuerto y ella no sabía. -Está con un amigo.- respondió Abii.
-Ajá. ¿Y puedo saber si ese "amigo" es alguien aparte de Georg?
-Am... si, es aparte de él.
-Oh, entonces espeero que no tarden. No quiero que a entrtetengan en el camino y me deje sola en casa.
-¡Hey! ¿y nosotros qué?- Se encaró mi hermano con ella de imediato. -¿Nosotros somos "nadie"?
-No lo tomes tan apecho, Tom.- Yos rió al ver la reacción de mi gemelo, igual que yo.
-Yo soy más que "nadie".- dijo un poco molesto por lo bajo.
No podía culparlo: últimamente todo mudo lo hacía a un lado por estar al pendiente de Cris... pero tampoco era para que se pusiera así.
-Tommi...- mi chica extendió su mano hacia él, mi hermano la tomó de manera dudosa y se acercó a ella. -...perdón por quitarte la atención. Prometo que ya no pasará.
-Eso no importa.- respondió entre dientes.
-Es por eso que estabas así... se te nota.- Cris sonrió, haciéndolo que él la imitara. -Sé que estás acostumbrado a ser el centro de atención y eso... y últimamente no te hemos puesto la atención necesaria... sólo Abii que no se separa de tí.
-Tú sabes por qué.- se apresuró a decir la pequeña, ante lo que todos reímos, poniéndola roja.
-No hay problema, en serio.
-¿Sabes algo?- Tom la vió curiosa. -Tú eres mucho para mí.- él se puso rojo y yo... yo... de acuerdo, sonará tonto... pero me hubiera gustado que eso me lo hubiese dicho mejor a mí. -Eres una gran persona... y como el hermano mayor que jamás llegué a tener. Gracias por todo.- le jaló un poco, hasta tenerlo a la altura de su rostro y le besó la mejilla.
Tom se coloreó un poco, sonriendo nerviosamente. -Bueno, bueno.. ya.- Me metí entre ambos, abrazándola, sin atreverme a separar sus manos. Si lo hacía, mis celos serían más notorios... y no estaba de humor para aguantar las burlas de mi hermano.
-Vamos, Bill... no es para que te pongas así... es la manera en que ella agradece las cosas que u hermano ha hecho por nosotras.
-¿Celoso yo de él? ¡ja!- mi risita irónica y molesta me delató a un más: las chicas rieron un tanto fuerte, haciéndo que om volviera en sí.
-No te molestes, hermanito: siempre he sido más carismático; más guapo; más... más... todo.- el infelíz se reía burlonamente.
-Amor...- Cris tomó fuertemente mi mano, dejando libre la de Tom. -...sabes que no hay nadie más para mí que no seas tú.- mi vista seguía fija en mi gemelo. -Vamos, voltea.- con su otra mano tomó delicadamente mi rostro y me obligó a verla. -Sólo tú eres mi mundo; sólo tú mi feliciadad... sólo tú mi vida. ¿No te basta con eso?- sonrió.
Mis ánimos se iban calmando de poco a poco al verla así: sonriente y tranquila, ya sin el velo de tristeza que había tenido. -Creo que no.- sonreí.
-Entonces tendré que darte más.- me besó. -¿Te basta mi alma para convencerte?
-Me basta.- le devolví el beso. -Tu vida y tu alma ya son mías.
-Incluso cuando llegue el momento de separarnos, seguiré siendo tuya.
-¡Qué románticos!- volteamos a ver a Yos: los ojitos le brillaban de manera especial. -A mí me gustaría que me dijeran cosas así.
-¡Buen día!- en el momento indicado, Gustav entró en la habitación, con una pequeña flor roja en la mano. Saludó a cada uno de nosotros y, por último, a Yos.
-Yo... eh...- sin decir más, le dió la flor. El brillo en los ojos de Yos acrecentó en sobre manera. Nosotros sólo observábamos en silencio.
-Creo que... am... ¿te gustaría salir un momento?- ella asintió en silencio.
Una vez solos, empeamos a hablar de ésto y lo otro, hasta que ellos volvieron a entrar. -¡Chicos!
-¿Por qué tan felíz, Yosy?- preguntó la pequeña.
-¿Adivina?
-¿Qué?
-Gus y yo... am..él y yo...
-Somos novios.- respondió nuestro amigo un poco tímido.
-¡Lo sabía! Ya decía yo que ustedes dos se traían algo en tre manos.- Abii corrió a abrazarlos; Cris y yo sonreíamos ulcemente, feliz por ellos y Tom... él...
-¿Qué te pasa, Tommi?
-Es que... todos están enamorados... menos yo.- respondió un poco triste.
-Verás que ya lo estarás.
-Me gustaría ssaber qué se siente estarlo...
-No es nada especial.- repondí en broma. Cris apretó de más mi mano, de manera más travieza que a manera de regaño.
-El tiempo y el amor jamás se equivocan, Tom. Ellos sabrán cuádo será momento de que encunetres a esa persona especial para tí.
Las palabras de Cris sirvieron: mi gemelo recuperó la sonrisa, respondiendo en un "tienes razón."

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