martes, 11 de enero de 2011

Cuídalas

(Bill)
Todo parecía ir bien; sin nada fuera de lo normal: mi hermano y yo nos estábamos llevando de maravilla con Richard, el padre de las chicas.
-La semana está por terminar, chicos.- nos dijo él serio. -¿A dónde irán?
-Tenemos que regresar a Alemania a atender unos asuntos pendientes.
-Espero que no se les ocurra llevarse a mis niñas... ni dejarlas abandonadas por mucho tiempo...
-Papá, por favor...
-No podríamos olvidarnos de ellas, señor.- Tom se separó un poco de nuestra conversación para ir a ducharse y arreglarce un poco... buena falta que le hacía... y que le sigue haciendo. -Nos gustaría que nos acompañaran, pero no podemos llevarlas si vamos a estar todo el tiempo trabajando...
-Y aún si pudieran llevarlas con ustedes, no los dejaría. Ellas son mi todo, no puedo vivir con ellas lejos.
La plática se llevaba a cabo sin ningún problema: Cami se encontraba sentada a un lado de su padre, mientras Cristal estaba a un lado de mí, dejando que mis manos rodearan su cintura.
De pronto, la vista de Richard parecía perderce y su cuerpo comenzaba a perder fuerza. Cami, alarmada, trató de que se sostuviera, pero fue inútil: cayó pesadamente al suelo. Las chicas le llamabanen vano.
Llamé a gritos a Tom, haciéndolo salir malhumorado y con una toalla anudada a la cintura. -¿Qué demonios quieres ahora, Bill? ¿No puedes esperar a que...?- se calló al verlo en el suelo.
-¡No te quedes ahí parado como un idiota! ¡Llama a una ambulancia!
-¡¿Y cómo se supone que lo haré, imbécil?! ¿Crees que tengan un traductor?- ya tenía el celular a la mano y me desesperaban sus palabras... pero tenía razón.
-¡Dame acá!- Cristal marcó y llamó a urgencias, mientras su hermana permanecía al lado de su padre.
La ambulancia llegó, al mismo tiempo que Abii y Yos.
Mi chica lloraba a la par de su hermana. Ambas subieron al lado de él, dejándonos en la cabañuela, diciéndoles que las alcanzaríamos luego.
-No es la primera vez que pasa.- Me dijo Yos en voz baja.
-¿Qué?
-Bill: tienes que cuidarlas mucho. A partir de hoy no sabemos qué pasará con él y no quiero verlas sufrir mucho.


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